Ni una sola caricia

“Es claro que lo mejor
no es la caricia en sí misma
sino su continuación” Mario Benedetti

Ni una sola caricia
podría lograrlo todo
Sería tan imposible como atrapar una densa nube de verano
una simple caricia pasajera
querer abrazar el mundo en un instante efímero
Como si pasara un ángel y atravesara el cuerpo incontinente y sin alivio
Como si hasta el mismo Dios quisiera dejar su huella de ausencia
Sería tan imposible como tu
Como la brisa del mar entre los dedos
armando el día entre tanta deriva
Y solitaria
Deseara tomar forma bruscamente
en la inmensidad de tus ojos
Intentando tomar voz sin salir del agua
Sería tan imposible como tu cuerpo
Hundido entre tanto lodo
como la niebla recibiendo el dia
Invisible y compañera de la nada
Ni una sola caricia
podría lograrlo todo
Sostener el cuerpo hasta el amanecer
Recibir el día con una fiesta de sonrisas
Acompañar la vida
Solo una caricia
al igual que ella
Sería como el humo
Impasible
Esclava del viento
Imprevisible

Ni una solitaria caricia
Ni hasta la tuya

imposible


Podría lograrlo todo

Continuación

Benedetti y 100 años

100 años de Benedetti , 12 desde su fallecimiento. Sus poemas tan nuestros, cercanos, hablando del amor de todas las formas posibles, de la tribu… con la nostalgia y el compromiso siempre presente. Su escritura siempre la he percibido como el pan recién hecho, delicada tierna y con esa frescura diferente cada día. Su lectura atemporal y sin duda una fuente a visitar de vez en cuando 😁

Sólo mientras tanto
Vuelves, día de siempre,
rompiendo el aire justamente donde
el aire había crecido como muros.

Pero nos iluminas brutalmente
y en la sencilla náusea de tu claridad
sabemos cuándo se nos caerán los ojos,
el corazón, la piel de los recuerdos.

Claro, mientras tanto
hay oraciones, hay pétalos, hay ríos,
hay la ternura como un viento húmedo.
Sólo mientras tanto

Chiva Pie Tute y Guá


A mi vecina le regalaron un juego de canicas el día que compró el piso, y fue su regalo de bienvenida por haber llegado a los 60 y tener casa propia. Lo mejor de todo es que ella se sentía como una niña pequeña, incluso me dejó un mensaje en el buzón con una nota que ponía-  mi regalo de bienvenida , me hacían mucha falta- 

Volvió a su infancia a la velocidad de la luz, un soplo de juventud rodeó su cuerpo y la prisa de la edad hizo que las colocara estratégicamente en el pasillo. “Chiva”, decía su marido. “Pie” – dijo ella- al lanzar la canica,  mientras acomodaba sus posaderas en el suelo para poner el pie con sus más de siete mil terminaciones nerviosas. Mientras, su marido, un poco más mayor que ella,  la miraba con los ojos de la paciencia y el deseo que dan los años; deseando acortar las distancias para darle el “Tute” y chocar con la siguiente canica que se reflejaba como un imposible a su edad. Después de estar un rato pensativo,  colocó su dedo índice en el punto exacto, suavemente y con mucho tino consiguió darle a la canica de su mujer, que al igual que sus ojos era de azul petróleo. Los dos se miraron de nuevo y al cruzar sus sonrisas en un profundo universo de recuerdos decidieron dar el toque a sus dos canicas a la vez para llegar al “Guá”. Y llegaron a la vez formando una perfecta espiral áurea y se que  permanecieron inmersos en aquel agujero de colores en un tiempo que yo percibí como el silencio del más puro placer.
El largo pasillo se había vuelto mágico en cuestión de minutos.  Con solo unas canicas de cristal sencillo habían conseguido amarse desde el recuerdo de la adolescencia. Lo siguiente fue que me despertaron, y es cierto  que estaba durmiendo profundamente en el piso de abajo hasta que todas las canicas se desparramaron por el pasillo como un tsunami y el peso de sus cuerpos rodando con ellas.
Un pensamiento de admiración pasó por mi mente durante unos segundos:  yo también quería ese juego de canicas para jugar y llegar al “Gua” como lo hicieron ellos. Abrí el cajón de la mesita de noche y solo unas bonitas bolas más contemporáneas me hicieron deshacerme de ese pensamiento.
Cada generación tiene sus juegos para recordarse.

#jugandoalascanicas

Cuando la luna

Como cuando la luna
Tu cuerpo anterior a la noche -dijo el poeta-

Detrás

Una historia de preguntas nunca hechas
Y ella

Hacedora de la tremenda escarcha
Amotinada
Impasible
como la mano torpe de lo desconocido
acostumbrada a las cenizas
esquivando todos los trofeos y derrotas
Con la duda siempre presente que aparece y desaparece como la última luna de agosto y el primer verso de la infancia
La luna de maíz de septiembre
Habla por sí misma encajada entre lo poco que podríamos recoger de esta cosecha y la alineación perfecta
de una sonrisa
alrededor del insomnio.
Como cuando la luna
La duda aislada
Como tu mano vagabunda por mi espalda
Sin letras que te marquen el sendero correcto para llegar al sudor
apartando cada espacio que reduce la distancia inmedible del aliento fresco de un amanecer indecible
Soñadores de un quizás pudo haber sido
Un jadeo adherido a la carne
Un pacto
Una tregua
Un qué sientes si solo imaginas
Un cuerpo anterior a la noche
Y como cuando la luna
En el tedio del otoño más próximo
Ya es de día y sin ninguna duda
en esa luna tu

Persiguiendo ríos

“El deseo es una pregunta
cuya respuesta nadie sabe”

Y por alguna razón aparece
Como una minúscula mariposa negra
Divagando por tu espalda
Con todas las estrategias posibles
Sin tiempo definido y sin rumbo
Y por alguna razón lo intuyes
Como el aroma a hierba mojada después de la lluvia
Sin hambre y con sed de todo

Creyéndote poseedor del más puro sentimiento


Y por alguna razón desaparece
Como el sol de invierno a las 18:00
1 Un hombre solitario
8 El infinito y no más si tu y yo nos miramos a los ojos
: tus dos sentidos a un lado del mundo
0 la posibilidad
0 la oportunidad de una pregunta sin respuesta

tu al borde del abismo/ yo en el final de tu boca

Lo ya perdido

“Amamos lo que no conocemos lo ya perdido”

Lo peor de la ausencia es que no estás
Y sin embargo cada vez que creas algo
Cada vez que construyes de la nada
Cada vez que el mundo te sorprende
Le das gracias a los muertos
Que se oyen al fondo como tantanes
Presentes como la luna menguante de agosto
Sin carne ni herida

hablándote en un silencio perpetuo
calmándote en un sosiego infinito
Y todo vuelve a empezar de nuevo

Como las olas llegando a tierra
Como los ríos caminando hacia la vida
Como tu y yo cuando amábamos lo perdido para salvarnos.

https://youtu.be/s2o4zxtqNZ4

Hoy nevaron sueños

Cayeron los copos lentamente

Nevaba en primavera

nadie sabe qué estación te puede tocar

qué número te pertenece

un sorteo macabro

una mala suerte

y todos buscando un trozo de sol

para no pensar en el final

queriendo ser Gulliver aplaudiendo

salvadores sin poder abrazarnos

sin poder brindar por la derrota

Envidio a los que tienen fe

Son más felices dicen

ajenos a los números, a las estadísticas

quizás un número no sea importante

Quizás 17489 vidas sea otra cosa

que la fe y las matemáticas no entienden