En invierno

En invierno se me enfrían los pies

se me clavan los cristales de la noche

como una luz tallando sobre las sábanas

toda la oscuridad de un otoño vago.

Son extrañas agujas punzantes

se quedan como piedras en un solo despertar

cuando la embestida del sol es incierta

y el cielo y las lluvias se pliegan lentamente

hacia la misma arena.

Mis pies no tienen por costumbre vivir

entre cristales de agua helada y turbia

solo saben de retener lo que brilla en la memoria

y yo obstinada intento abrigarlos como abrigo el corazón

Y aún con todos los rituales que me concede la noche

se enfrían con una pertinaz condena

como si fuera una derrota asumida tener los pies fríos

como si traficando con la rutina y las ganas de sentir

se pudiera ocultar el dolor inexplicable del frío

o la proximidad de un invierno sin sueños.

En invierno se me enfrían los pies

hasta que estoicamente toco la nieve fina de tu piel

y me desnudo ante el fuego de tus dedos

mientras tanto

Júpiter y Saturno hoy

han decidido pasar una noche juntos.

Seguro se casó de blanco

Y

Se viste de blanco para ir a las grandes ferias

los animales no ven el color blanco

Y si se mancha se lava

Guarda todas sus fotos en una carpetita azul

Y da carpetazos a las cosas

como si así desaparecieran todos los males

con el mismo poder del silencio

Yo se que  se viste de blanco para todas sus salidas

para abrirse al mundo

para encontrarse con su alma

para saborear todos sus sueños cumplidos.

Cree en el valor de las pequeñas cosas

y en los días fríos y oscuros,

– cuando todos los santos caen rendidos a sus pies

sin recibir contestación-

esos días de duro trabajo en el que todo sale al revés

para ella creados por Dios

 y alguien llamado mala suerte

Ella sabe que saber mirar es una gran virtud

Te mira libre y calla

Te mira y calla pero sé libre

Te mira y a veces incluso llora

Yo sé que quisiera salvar todo lo que no se puede romper

Salvar lo que nadie puede encerrar

Salvar los afectos no obligados

Salvar todos los besos que quedaron atrapados

Salvar las distancias con su inmensa voz

Salvar lo verdadero de los sentimientos

Salvar su amor

Ella se viste de blanco para atrapar la vida

Ella es mi madre

Y  se muere como lo hacen los días

Y se muere de frente

con una sonrisa

con la mirada verde más pura que conocí

mejorando la muerte con su presencia

Y yo la miro descalza

en el espejo de mi mesita vacía de fotos

en este otoño

 más invierno aún que nunca

tocando a horcajadas la nieve

hundiendo los pies queriendo deshacerla

mientras esa sombra maldita

me grita

que no puedo salvarla.

– Al fondo mi padre, sonriendo

la mira como siempre

como si fuera una gran maga-

Pon tus ojos en el océano y el alma en el mar

Agazapada 

bajo las piedras y las horas, 

esperaste, paciente, la llegada 

de esta tarde 

en la que nada 

es ya posible… 

Angel González

Mientras los días van y se vienen

las piedras del mar también lo hacen

hay un momento en que te tumbas sobre ellas

sin saber su nombre ni su origen

los territorios que han viajado

simplemente las conoces por su forma de mirarte

– mientras el mar y yo compartimos

esa extraña forma de querernos-

Te acarician la espalda

se clavan hasta hundirse en tu piel

hasta escuchar tu risa como un mar de fondo

y en ese justo momento es cuando se mueven

Luego se van a varar a otras playas

con otro tamaño, otra forma, otros colores

Algunas se quedan en el fondo marino

inertes e impasibles

buscando su propia casa

mientras los peces nacen y mueren

A veces pienso

si el océano inmenso rompe cada roca en pedazos

los convierte por un instante en suaves piedras

para que lleguen a acariciar el cuerpo de una mujer

antes de convertirse en almas llenas de arena

Fotografía: Montse Funcasta 2020

Amor-es

Amor es

la palabra más grande del mundo

incluye tu cuerpo

tus caricias

tus pensamientos

tu piel

tus labios

tus manos

tu voz

tu saber vivir.

El lugar donde el principio y el final

queda resuelto en un beso

donde habitan

todas las luces más brillantes de la noche

y se queda en una de ellas la piel hundida

en un profundo mar de días.

Amor es la palabra más grande del mundo

porque tu la nombras

porque tu la alimentas

y cada letra interminable

se deshace en los ojos del que la encuentra.

Amor se hace la palabra más grande del mundo

cuando la noche tiembla de frío

cuando la busco para encontrarte en cada letra.

Abolir el tiempo

Contigo

Puedo si así lo quiero

Nombrarte

Contigo es la palabra

Contigo la intimidad del mar

Puedo si así lo quiero

Encontrarte

Contigo no solo la belleza

Contigo el rigor de vivir

Puedo si así lo quiero

Extrañarte

Pero siempre contigo despertar

Contigo abrir el sol sin voz

Puedo si así lo quiero

Sentirte

Contigo doblegar la memoria

Contigo sembrar la vida

Puedo si así lo quiero

Saberte

Contigo ser azul y camino

Contigo ser de verdad

Solo una gota en el mar

“Que nadie llegue jamás a ti sin que al irse se sienta un poco mejor y más feliz”

Santa Teresa de Calcuta

Porque probablemente solo te verás como una gota más entre tanta agua

y ciertamente serás esa gota

Y llenarás ese vaso

hasta una línea imaginaria

Y en ese límite

rozando el horizonte

apretando fuertemente tus labios

pararás

y vivirás el silencio

Y te alimentarás

de todas las formas posibles

que conoces de él

Pero siempre serás esa gota

que no se nombra

La que ha caído más de mil veces

en el mar

haciéndose la misma pregunta

En qué parte de tu perfecta geometría habita mi felicidad

La mujer poliédrica

La mujer poliédrica

analiza la duración de una línea

 mientras

le desea al mundo que seamos

desde este momento

permanentes como una piedra 

pulidos por el choque de las olas

permanentes

acariciados por el maldito viento

que arrastra todo lo que no se sabe de nosotros

No escribe una línea antes

ni después ni luego

sin aproximarse a ti

mientras

desde el asiento

con las piernas cruzadas

le desea al mundo que seas

desde este instante

suave como la arcilla para escribirte

el molde para las manos más precisas

intentando de puntillas no pasar los límites

llegar así al silencio más absoluto

donde recrear todos sus instintos

Las ventanas de su casa son grandes

quedan siempre abiertas

para que solo la risa de la noche entre

mientras los perros en la calle ladran

La mujer poliédrica

analiza la duración de una línea

y a veces

en días de completa desidia

se viste con prisas

Ilustra el texto: Danilo Martinis

Ni una sola caricia

“Es claro que lo mejor
no es la caricia en sí misma
sino su continuación” Mario Benedetti

Ni una sola caricia
podría lograrlo todo
Sería tan imposible como atrapar una densa nube de verano
una simple caricia pasajera
querer abrazar el mundo en un instante efímero
Como si pasara un ángel y atravesara el cuerpo incontinente y sin alivio
Como si hasta el mismo Dios quisiera dejar su huella de ausencia
Sería tan imposible como tu
Como la brisa del mar entre los dedos
armando el día entre tanta deriva
Y solitaria
Deseara tomar forma bruscamente
en la inmensidad de tus ojos
Intentando tomar voz sin salir del agua
Sería tan imposible como tu cuerpo
Hundido entre tanto lodo
como la niebla recibiendo el dia
Invisible y compañera de la nada
Ni una sola caricia
podría lograrlo todo
Sostener el cuerpo hasta el amanecer
Recibir el día con una fiesta de sonrisas
Acompañar la vida
Solo una caricia
al igual que ella
Sería como el humo
Impasible
Esclava del viento
Imprevisible

Ni una solitaria caricia
Ni hasta la tuya

imposible


Podría lograrlo todo

Continuación

Benedetti y 100 años

100 años de Benedetti , 12 desde su fallecimiento. Sus poemas tan nuestros, cercanos, hablando del amor de todas las formas posibles, de la tribu… con la nostalgia y el compromiso siempre presente. Su escritura siempre la he percibido como el pan recién hecho, delicada tierna y con esa frescura diferente cada día. Su lectura atemporal y sin duda una fuente a visitar de vez en cuando 😁

Sólo mientras tanto
Vuelves, día de siempre,
rompiendo el aire justamente donde
el aire había crecido como muros.

Pero nos iluminas brutalmente
y en la sencilla náusea de tu claridad
sabemos cuándo se nos caerán los ojos,
el corazón, la piel de los recuerdos.

Claro, mientras tanto
hay oraciones, hay pétalos, hay ríos,
hay la ternura como un viento húmedo.
Sólo mientras tanto